martes, 2 de febrero de 2010

Distemper Canino



El Distemper es una de las enfermedades infectocontagiosas caninas mas conocidas por los médicos veterinarios. Si bien la vacunación ha podido controlar la enfermedad durante los últimos 30 años, se ha visto recientemente un incremento en diversas partes del mundo de esta enfermedad. El comunmente conocido tambien como moquillo canino, es una enfermedad muy distribuida en todo el pais. No son pocos los dueños de perros que hemos tenido que lidiar con esta terrible enfermedad.

El Distemper canino es una enfermedad viral y altamente contagiosa. Es producida por un Paramixovirus del genero Morbilivirus, la vacunación anual suele reducir pero no eliminar su presentación, y en la medida que la población se encuentre menos vacunada, aumentará la presentación de casos clínicos. El hecho es que, algunas veces en perros que viejos o convalecientes pueden ser suceptibles a la enfermedad aun cuando han estado vacunados previamente.


A pesar de ser una enfermedad muy conocida por todos, suele presentar cierta dificultad para la interpretación de las pruebas de laboratorio complementarias, con el objeto de obtener un diagnóstico preciso. Lo importante en estos casos es que a la sospecha de esta enfermedad se recurra de manera pronta al MVZ para su pronto diagnostico.


Los tres elementos para su diagnóstico son el historial clínico, es muy importante el llevar a la consulta con el MVZ bien redactada esta parte, el clínico de aqui partira para hacer sus deducciones sobre la posible enfermedad, de los detalles que demos, por mínimos que estos sean dependerá en buena medida el diagnostico.


El examen físico, indispensable para confirmar la historia clínica y elaborar un diagnostico, con vistas a dar un tratamiento a nuestra mascota, ningún MVZ diagnostica sin tener al paciente presente, sin historia clínica ni examen físico. Por último, pero no menos importante, los estudios de laboratorio., estos en no pocas ocasiones mejoran el diagnóstico y orientan el tratamiento. Las manifestaciones clínicas de infección respiratoria o gastrointestinal son inespecíficas, y el diagnóstico no debería basarse solamente en la presentación de estos signos.


Es bastante dificultoso con los estudios actuales ante-mortem descartar categóricamente la presencia del Distemper, pues todos los métodos utilizados pueden dar algunos falsos negativos.

La infección por el virus del distemper canino se presenta como una enfermedad multisistémica potencialmente fatal que puede involucrar al SNC. Los perros pueden desarrollar un infección clínica o subclínica. Se piensa que la mayoría de las infecciones de CDV son subclínicas o agudos leves, y que no requieren tratamiento. La infección clínica se manifiesta de tres formas: aguda, subaguda y crónica.

AGUDA

Es la forma más común. El período de incubación (desde la infección hasta la aparición de signos clínicos) normalmente es de 7 a 14 días. Entre los 3 a 7 días, se presenta fiebre y leucopenia que casi siempre pasan inadvertidas. La fiebre disminuye durante algunos días hasta que se desarrolla una segunda fase febril, que normalmente va acompañada de conjuntivitis, rinitis y anorexia. Los signos gastrointestinales y respiratorios como tos, diarrea, vómitos, anorexia, deshidratación y pérdida de peso pueden seguir a continuación. Las infecciones bacterianas secundarias a menudo complican este cuadro.

Subaguda

Los signos del SNC pueden desarrollarse a partir de la enfermedad sistémica como una encéfalo mielitis aguda. La presentación neurológica incluye:

1. Contracciones bruscas involuntarias localizadas de un músculo o grupo de músculos.
2. Paresia o parálisis que comienzan a menudo en miembros posteriores (ataxia).
3. Convulsiones, sialorrea, movimientos masticatorios, pedaleo de los miembros, micción involuntaria y/o defecación.
4. Hiperestesia, vocalización, reacciones de miedo.
5. Ceguera.

Dependiendo de la severidad de la infección, todos o ninguno de los signos neurológicos pueden ser evidentes. Después de la recuperación del distemper agudo o de una presentación inaparente, los trastornos neurológicos pueden tardar en presentarse algunas semanas o hasta meses.


Crónica


Se han reconocido dos formas crónicas en perros adultos. La primera se presenta a consecuencia de un proceso inmunomediado que produce una encefalitis multifocal (Multi Distemper Encephalomyeltis) que progresa lentamente. Esta forma normalmente ocurre en los perros de 4 a 8 años. Se presenta con debilidad en miembros posteriores, falta de respuesta a la amenaza, parálisis y temblores de la cabeza. La recuperación de este tipo de infección CDV es posible.

La encefalitis crónica del perro viejo (Old Dog Encephalitis) es un desorden progresivo que afecta usualmente a perros mayores de 6 años. Se presenta con ataxia, movimientos en circulo, presión de la cabeza contra objetos y cambios en la personalidad (no hay respuesta a estímulos externos o no reconoce a los dueños).

La persistencia del virus en el SNC produce una reacción inflamatoria, instalándose una encefalitis crónica. Estos animales no son infecciosos.

Diagnostico Por hematología, en algunos casos se presenta linfopenia (común en la 1ª semana) y trombocitopenia (menos común pero presente). Además puede presentarse monocitosis. Por serología, mediante las pruebas de Inmunofluorecencia indirecta, seroconversión, reacción en cadena de Polimerasa (PCR). Otros medios de diagnostico es por histopatologia.









































































1 comentario:

  1. Veo todo en simbolos, o se uso una fuente rara o se encripto todo el texto :(

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